Raven Software ha empleado el motor gráfico de Doom III para crear un entorno de guerra sencillamente impresionante con unas zonas exteriores plagadas de detalles, y unos interiores que vuelven a demostrar el increíble potencial técnico que tiene este motor gráfico a la hora de generar sombras en tiempo real. Aún así, como decíamos, el estilo jugable de Quake IV será muy distinto al visto en el juego de terror citado con anterioridad, por lo que también el estilo visual será algo diferente.
Para empezar, nos encontraremos con unas unidades perfectamente modeladas, que contarán además con unas texturas extremadamente detalladas. No será nada raro, por ejemplo, verle la barba de pocos días a un soldado, o un rostro repleto de pequeñas cicatrices y arrugas. También, el efecto “plástico” que tenían los humanos en Doom III desaparece, consiguiendo así una apariencia visual mucho más real. No obstante, pronto nos encontraremos con algunas unidades idénticas a las vistas en Doom III, o texturas empleadas en los escenarios que también formaban parte del anterior trabajo de Id Software, que denotan una falta de trabajo a la hora de diseñar un el ejército humano. Aún así, y esto cabe destacarlo, esta sensación de estar ante el mismo universo con unos enemigos diferentes, variará radicalmente conforme avancemos en la aventura; disfrutando además de unos entornos extremadamente detallados que nos recordarán lo terriblemente crueles que pueden llegar a ser los Strogg. Y es que sin duda, tanto el diseño de los enemigos, que serán, como comentábamos al principio del análisis una mezcla de máquinas y despojos humanos, como el de sus instalaciones, repletas de maquinaria y materia orgánica por las paredes, serán dos de los elementos más impresionantes de Quake IV.
Antes resaltábamos el buen trabajo realizado con las unidades humanas, pero es que los enemigos no se quedan atrás. Nos encontraremos, en primer lugar, con una gran variedad de criaturas monstruosas, incluyendo algunos enemigos finales de grandes proporciones, que contarán con unas animaciones impresionantes –los veremos rodar por los suelos, saltar para evitar los disparos, etc.-, y un modelado y nivel de detalles sobresaliente. Las estructuras enemigas, del mismo modo, estarán repletas de maquinaria móvil que generará sombras en todas las paredes, dependiendo de la cantidad de luz que incida sobre estas, y el lugar del que proceda la fuente de la misma. También, las paredes de los Strogg estarán “adornadas” por restos humanos conectados a la maquinaria, que no dejarán de moverse y mirarnos, si es que tienen la cabeza en su sitio, y que nos mostrarán la extremada crueldad con la que actúan nuestros enemigos. Por supuesto, habrá zonas no tan macabras, como la nave nodriza humana que podremos visitar en determinados momentos de la aventura, y zonas todavía más desagradables que las citadas con anterioridad, repletas de Strogg “defectuosos” y restos humanos: podemos encontrarnos enemigos sin piernas que se arrastrarán con sus manos, o una especie de zombis que vomitarán ácido sobre nosotros.
Pero como decimos, si por algo destaca este motor gráfico es por la capacidad que tiene a la hora de generar sombras de manera realista. Habrá niveles del juego en los que la luz será muy tenue, disfrutando así de unos juegos de luces y sombras realmente espectaculares: las chispas que saltarán de los paneles dañados salpicarán las estructuras metálicas, mientras las luces de emergencia roja giran y giran iluminando en tiempo real todo el escenario, las unidades que puedan estar en él, y nuestra arma. También habrá zonas completamente oscuras en las que los enemigos nos sorprenderán con sus ráfagas láser que iluminarán el escenario a “pulsaciones”, y en las que la linterna será de vital importancia: veremos los haces de luz moviéndose por todas partes –si nos movemos junto a varios marines-, mientras el entorno se va iluminando poco a poco; creando de paso sombras por todas partes, ya sean las de los soldados o las de los objetos que iluminamos.
Todo este espectáculo, lógicamente, solo lo podrán disfrutar todos aquellos que dispongan de un equipo potente, con una tarjeta gráfica de última generación. Aún así, la optimización resulta de lo más satisfactoria, pudiendo disfrutar del juego sin necesidad de tener el PC más potente del mercado. FuEntE: Pagina gamespot